La escuela

El kayakismo es una actividad con muchas facetas, adaptable a lo que cada persona busca al practicarlo, desde el dominio y pulido de las técnicas más avanzadas para una práctica deportiva, hasta un pequeño cruce a tomar unos mates y pasar un tiempo de distensión, ambas son formas de vivirlo de una manera plena.

Sin importar nuestra elección siempre se da en un entorno donde la naturaleza y lo agreste nos rodea, por lo tanto, nos es indispensable poseer conocimientos básicos tanto de nuestra embarcación como del medio en donde nos movemos. Es aquí donde se encuentra la labor de las escuelas enseñando y brindando los saberes necesarios para poder desarrollar la actividad en cualquiera de sus modalidades, pero siempre de manera segura.

Tanto un paseo por los alrededores de una laguna, el recorrer un río, la aventura de una travesía de varios días, la navegación en el mar o en los ríos rápidos son experiencias únicas y hermosas que pueden ser vividas por todos con la formación adecuada.
Una actividad al alcance de todos

METODOLOGÍAS

Más allá de la transmisión de las técnicas y contenidos propios de la navegación en kayak nuestra forma de enseñar tiene tres grandes ejes.

Pensar en Grupos:

Frente a la diversidad de tiempos de aprendizaje que se observa en los que se acercan al kayakismo, nos hemos concentrado en una forma de instrucción grupal, los contenidos son mostrados a todo el grupo y luego mediante la puesta en práctica de la actividad se realizan correcciones individuales. El ritmo de asimilación de las técnicas es respetado en cada caso y se trata de desvincular al alumno de la presión de realizar a la perfección en determinado tiempo. Las técnicas, aunque poseen un cierto orden de prioridad son enseñadas a todos por igual para evitar que se cree una brecha a partir de los conocimientos que se vayan adquiriendo individualmente. Se busca fomentar una forma de enseñanza no jerárquica sino de grupo donde todo el que pueda brindar una ayuda a su compañero se sienta libre de hacerlo.

Generar confianza y autoconfianza:

Todos siempre que nos disponemos a aprender algo nuevo ajeno a nosotros, nos encontramos con ciertos miedos e incertidumbres. La idea es poder disminuir esta sensación para sacar el máximo potencial del alumno en el corto plazo. El miedo no sólo va a generar una barrera que le sacará goce a la experiencia, sino que puede volverse una limitación a la hora de lograr equilibrio arriba del kayak. Para esto es necesario, en una primera etapa, poder ganar la confianza de la persona brindándole seguridad sin caer en la sobreprotección y evitando todo trato que pueda generar más miedos o estrés, y en una segunda etapa de manera progresiva que la persona misma se sienta capaz de resolver los problemas que puede enfrentar arriba del bote.

Distensión y riesgos:

Cuando remamos siempre hay riesgos, que tomando las medidas adecuadas pueden disminuirse y hasta eliminarse, este es el rol principal del líder del grupo y de los ayudantes, facilitar una experiencia social y recreativa lejos de los peligros que puedan presentarse. Acá es donde todos los conocimientos y experiencia de los profesores se vuelve más efectiva pudiendo llevar todos los beneficios de la actividad y protegiéndolos de todos los peligros.